Introducción             Fichas de especies             Flora y vegetación             Enlaces             Bibliografía             Novedades             Glosario

Nombre científico
Chamaerops humilis L.
Nombre común
Palmito, palma enana, escobilla, margallo
Familia
Arecaceae.
Descripción
Pequeño arbusto con troncos cortos y gruesos que se estrechan hacia la punta. Cuando se cría en buenos suelos (lo mismo que cuando se cultiva), puede presentar un tronco columnar, de hasta 3 ó 4 metros de altura. El tronco está cubierto por restos secos de las hojas viejas. Las hojas son grandes y glaucas, formando un penacho terminal, con un largo pecíolo leñoso y comprimido, armado de espinas, y la lámina en forma de abanico, plegada a lo largo de los nervios, que se abre al desplegarse en numerosos segmentos de disposición palmeada. Las flores son unisexuales y dioicas; son pequeñas, formadas por 6 piezas amarillentas, dispuestas en panículas ramosas protegidas por espatas, gruesas y coriáceas, de color verdoso, amarillento o blanquecino. El fruto es una drupa, de 1-4 cm, de un color pardo-rojizo cuando madura, que se denomina popularmente palmiche o dátil de zorra (6) (11) (9).
Ecología
Es un bioindicador del piso termomediterráneo y puede llegar hasta los 1.000 metros de altitud, donde ya le afectan las heladas. Es indiferente al tipo de suelo, viviendo fundamentalmente en colinas, laderas y barrancos secos y soleados, principalmente en las regiones costeras o próximas a la costa. Botánicamente es interesante como elemento componente de las maquias mediterráneas. Se trata de la única palma espontánea de nuestra flora que crece en las regiones meridionales de España (6).
Distribución
Habita en la Región Mediterránea occidental. Además de en las islas de Mallorca, Menorca e Ibiza, se extiende por todas las provincias costeras, desde Cataluña hasta cerca de la desembocadura del Tajo (3). En jardines lo vemos sobre todo en el este y mitad meridional de la Península Ibérica (6). Se presenta abundante en la Región de Murcia, fundamentalmente en las sierras litorales; aunque el palmito no suele penetrar hacia el interior, crece por toda la ribera del río Segura hasta Cieza, gracias al buen clima de la Región (2).
Floración y fructificación
Florece en primavera, de marzo a mayo, siendo su polinización fundamentalmente anemófila. Recientemente se ha descrito la existencia de una compleja simbiosis entre las flores y un gorgojo que podría mediar la polinización. Existe un desfase entre la apertura de las flores masculinas y las femeninas, siendo las primeras las que se abren antes. Dado el carácter dioico de la especie y su elevado desequilibrio, es conveniente tener en cuenta las proporciones sexuales y densidades de las poblaciones en las que se vaya a recolectar los frutos con el fin de obtener una buena polinización. Los frutos maduran durante el otoño, siendo la mejor época para la recolección los meses de octubre y noviembre (4).
Usos
Además de su utilización para restauración forestal en ambientes costeros, parques o jardines, los palmitos son excelentes como elementos aislados y para formar grandes grupos a modo de pantallas vegetales. Así mismo, son muy útiles para fijar taludes y luchar contra la erosión. El palmito se combina habitualmente con macizos florales que lo bordean y que están normalmente están constituidos por especies mediterráneas de porte herbáceo (como el geranio), bulbosas (agapanto) y otras especies arbustivas de porte bajo.También es interesante por otros aspectos: los dátiles del palmito (palmiches) son muy ásperos y ricos en taninos, por lo que se han utilizado en medicina popular como astringente. Las hojas son muy utilizadas en cestería y para la fabricación de escobas. El cogollo o yema apical, denominado también palmito, es comestible. Las espatas tiernas, cerradas aún, se llaman en el sur de España «higas», y también se consumen (6).
Multiplicación
Chamaerops humilis se multiplica fácilmente de semilla. Todos los estudios indican la necesidad de retirar la pulpa de los frutos para facilitar la germinación. Para ello conviene macerarlos y utilizar posteriormente cualquier método abrasivo que elimine la pulpa sin dañar el hueso. Una vez despulpados los huesos se pueden almacenar durante un año a 20ºC en oscuridad sin merma de su capacidad germinativa. Si se secan las semillas hasta alcanzar un contenido de humedad entre 6 y 8%, pueden entonces conservarse en condiciones de frio (4-5ºC) y hermeticidad, manteniendo así la capacidad germinativa al menos por dos años (4). Se han realizado ensayos en la UPCT para la optimización de la germinación (7), los cuales confirman que para una buena germinación de semillas de origen silvestre, es indispensable despulpar las frutos y tratar las semillas posteriormente con lejía, cuya concentración debe rondar el 10-15% (50-75 g Cl/l) durante 24 horas, obteniéndose una germinación aproximada del 89%. En el caso de que sean semillas procedentes de jardín, hay que tratarlas con lejías más fuertes (una vez despulpadas) porque el hueso es más grueso, al menos con lejías de 150 g Cl/l. Por otro lado, para evitar el despulpado manual del fruto, podría utilizarse un tratamiento con ácido sulfúrico al 75% durante 5 horas (el cual se aconseja que se haga a temperatura ambiente) con el que se obtendría un 50% de germinación aproximadamente (7). Además de presentar resultados inferiores que con la utilización de lejía, el uso de ácido sulfúrico en vivero es desaconsejable debido al riesgo de quemaduras que conlleva. Se ha de tener en cuenta también que la temperatura es un factor determinante para la germinación de los frutos, favoreciéndose en cámara de germinación entre los 20 y 25ºC (7). Por debajo de los 15ºC no germinan. En condiciones óptimas, la mayor parte de la germinación se produce en un plazo de entre tres y seis semanas (4) (5) (7). Aproximadamente un kilogramo de frutos despulpados contiene unas mil unidades (10).
Manejo en vivero
Es interesante mencionar los estudios realizados sobre como el hongo Fusarium proliferatum puede afectar a palmeras ornamentales, entre ellas las del género Chamaerops en condiciones de vivero, donde el hongo produce el marchitamiento de las palmeras y luego su muerte. Los síntomas son principalmente visibles en el marchitamiento de la base de las hojas (1). Para conocer la respuesta de crecimiento en palmito, se ha experimentado con distintos fertilizantes, obteniéndose los mejores resultados con la aplicación de Osmocote Plus 8-9M a 5 g/dm3 (8). No obstante, en la actualidad la UPCT sigue ensayando con la aplicación de diferentes fertilizantes que favorezcan el desarrollo radicular de la planta.
Observaciones
Los buenos ejemplares se cotizan mucho en jardinería, lo que pone en peligro las poblaciones naturales de algunas regiones. En parques y jardines los palmitos son excelentes para utilizar como elementos aislados y para formar grandes pantallas vegetales y, debido a su gran capacidad de fijación del suelo, son también muy útiles en desmontes y terraplenes. Se encuentra catalogada como especie "de interés especial" según el Decreto 50/2003, 30 mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia.


Bibliografía
Armengol, J. Moretti, A. Perrone, G. Vicent, A. Bengoechea, J.A., García-Jiménez, J. (2005). Identification, incidence and characterization of Fusarium proliferatum on ornamental palms in Spain. European Journal of Plant Pathology, 112: 123-131.
Conesa Álvarez, A. (1998). Hierbas y flores de La Manga, Mar Menor, Cabo de Palos y Montes Litorales de La Unión. Ed. MIC. Murcia. España.
Costa Pérez, J.C., Sánchez Lancha, A. (2001). Manual para la identificación y reproducción de semillas de especies vegetales autóctonas de Andalucía (Tomos I y II). Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
García-Fayos, P., Gulias, J., Martínez, J., Marzo, A., Melero, J.P., Traveset, A., Veintimilla, P., Verdú, M., Cerdán, V., Gasque, M., Medrano, H. (2001). Bases ecológicas para la recolección, almacenamiento y germinación de semillas de especies de uso forestal de la Comunidad Valenciana. Banc de LLabors Forestals (Consellerìa de Medio Ambient de la Generalitat Valenciana).
González Benito, M.E. Huertas-Micó, M., Pérez-García, F. (2006). Seed germination and storage of Chamaerops humilis (dwarf fan palm). Seed Science and Technology, 34: 143-150.
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Martínez-Sánchez, J.J., Miralles Crespo, J. (2007). Optimización de la germinación de Chamaerops humilis en vivero. Informe inédito. Universidad Politécnica de Cartagena.
Nowak, -J-S. Strojny, Z. Wisniewska-Grzeszkiewicz, H. (1995). Influence of slow-release fertilizers on the growth of Philodendron selloum and Chamaerops humilis. Zeszyty Naukowe Instytutu Sadownictwa i Kwiaciarstwa w Skierniewicach, 2: 107-116.
Rosúa Campos J.L., López de Hierro López, L., Martín Molero, J.C., Serrano Bernardo, F.A., Sánchez Lancha, A. (2001). Procedencias de las Especies Vegetales Autóctonas de Andalucía Utilizadas en Restauración de la Cubierta Vegetal. Tomos I, II. Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
Semillas Silvestres S.L. (2007). Catálogo de Semillas Autóctonas Ibéricas. Edita: Semillas Silvestres S.L. Córdoba. España. 48 pp.
Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.