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Nombre científico
Gladiolus italicus Miller
Nombre común
Clavelitos de pastor, gladiolo de campo, lirio de monte, alhelí.
Sinónimos
Gladiolus guepinii W.D.J.Koch, Gladiolus segetum Ker Gawl., Gladiolus spathaceus Parl.
Familia
Iridaceae
Descripción
Planta de 40 a 110 cm de altura, que tiene de 3 a 5 hojas y su tallo puede medir de 20 a 50 cm de largo y de unos 1 a 3 cm de ancho, con una o dos vainas basales; las hojas son más estrechas cuanto más arriba del tallo se encuentren. Inflorescencia de 9 a 12 flores, en una espiga más o menos bilateral y muy floja, a veces ramificada; tépalos rojizos, oblanceolados que se estrechan hacia la base (11) (1). El tubo floral es ligeramente curvado y los estambres son más largos que los filamentos (4). El fruto es una cápsula, de unos 10-15 x 9-14 mm, subglobosa y surcada. Las semillas son ápteras, de unos 3 ó 4 mm de tamaño (11).
Ecología
Especie más exigente que Gladiolus illyricus, suele desarrollarse en lugares húmedos y frescos, a menudo en praderas de elevada cobertura vegetal. Su potente sistema radicular ayuda a airear los horizontes más o menos profundos de suelos arcillosos. Puede aparecer hasta los 1.800 m de altitud. En la Región Mediterránea aparece en los pisos mesomediterráneo y supramediterráneo, en ombroclimas de seco a subhúmedo. No obstante, en la Región de Murcia la podemos encontrar normalmente en cultivos de secano y campos de cereales, en terrenos básicos, ricos en cal. Su ecología en la Región está, por tanto, vinculada a los cultivos, donde le favorecen aquellos campos que estén abandonados o que sufran poco laboreo, ya que así la especie es capaz de completar exitosamente su ciclo biológico (8).
Distribución
Se extiende por el sur de Europa, el norte de África y en algunas regiones del suroeste asiático. Aparece también en Macaronesia, a excepción de Cabo Verde (11). En la Península Ibérica se presenta de modo disperso por la costa mediterránea, sobre todo en Cataluña y Andalucía, apareciendo también en algunos puntos del País Vasco, Galicia y Extremadura. En la Región de Murcia, la podemos encontrar en algunas zonas de Ricote, Lorca y Sierra Espuña (10).
Floración y fructificación
Florece y fructifica de marzo a mayo (11). Más temprana en zonas próximas al litoral (9). La segunda espiga que se desarrolla a veces tiene una floración consecutiva a la espiga principal.
Usos
La mejoría de su tallo e inflorescencia, en condiciones agronómicas adecuadas, le faculta para su uso ornamental, en jardinería y como flor cortada (5). Al igual que Gladiolus illyricus, va bien para rocallas y manchas de color en parterres y arriates florales. También puede utilizarse en medianas, en glorietas y en terrizas de avenidas combinadas con arbustos o incluso como estrato bajo del arbolado de alineación. G. italicus es de porte erecto, lo cual es una importante característica para ser utilizada como flor cortada (si bien es más pequeño que los híbridos del género, de grandes flores).
Multiplicación
La multiplicación se consigue tanto sexual como asexualmente. La semilla, de buen tamaño y con un albumen bien dotado, asegura un buen comportamiento germinativo. La planta obtenida de semilla da como resultado un pequeño cormo al final de su ciclo, que tras engrosar en 2 ó 3 años dará plantas adultas con flores (6). Para la multiplicación sexual, ensayos realizados muestran que es necesario respetar el periodo de latencia de las semillas, de 4 a 5 meses, para iniciar la siembra. Así mismo, se ha evidenciado que las condiciones óptimas de germinación son 15 ºC de temperatura y ausencia total de luz, no pareciendo ser receptiva a la aportación de reguladores como las giberelinas (5). Vegetativamente se multiplica a través de los cormillos axilares que se generan en la base del cormo principal, los cuales engrosan en un par de ciclos, resultando unidades reproductivas capaces de proporcionar plantas adultas. Su empleo acorta, aproximadamente, el periodo de formación con relación al invertido con la semilla (2).
Manejo en vivero
Para determinados usos ornamentales hay que considerar el calibre del cormo (6). En cultivo protegido hay una mayor aparición de doble brotación, y en caso de suprimir una de ellas, alcanza un mayor crecimiento. Con relación al desarrollo al aire libre la talla alcanzada con un brote, es similar a la de la planta en invernadero con dos brotaciones (5). El cultivo al aire libre o en invernadero influye en la precocidad de la floración, dándose ésta unos 15 días antes cuando la planta se cultiva en invernadero. La vida útil de la inflorescencia cuando se utiliza para flor cortada se ve favorecida por la adición al medio acuoso de 2,5 g de sacarosa y 1 ml/l, de hipoclorito sódico. Es bastante general que la primera flor, de apertura acrópeta, no abra totalmente al impedírselo su proximidad al pedúnculo floral y al cerramiento que tienen las brácteas sepaloideas que encierran a la corola (5). Cuando las flores van marchitándose, pueden ir suprimiéndose quedando los cálices aún verdes y turgentes, que siguen ostentando cierto valor ornamental (5). La modalidad de cultivo no influye en las características del color de los pétalos (3). Se han realizado ensayos en la UPCT para adaptar su cultivo a la industria ornamental, es decir, aumentar la producción y calidad de las flores y mejorar los plazos de comercialización. Según sus resultados, se sabe que en cultivo al aire libre de G. italicus (bajo un clima mediterráneo) se obtienen mejores resultados para el peso de los cormillos producidos, la altura y el diámetro de las plantas y para el número de botones florales, utilizando un calibre grande (8/9) de cormo. Esto es también debido a los suelos hortícolas utilizados para su cultivo, en vez de los sustratos inertes usados en invernadero. En caso de que la producción sea en invernadero, es conveniente utilizar un calibre grande de cormo, para asegurar una buena producción de botones florales. Respecto a la floración, es en invernadero y con cormos de calibre grande (8/9), donde se obtiene un ciclo más corto desde la plantación hasta la formación de la flor (cinco meses aproximadamente). Además la cosecha siempre es más prolongada en condiciones de invernadero que al aire libre (7).
Observaciones


Bibliografía
González, A., López, J., Contreras, F., Fernández, J.A., Balenzategui, L., Franco, J.A. (2002). Caracterización colorimétrica de dos especies de gladiolo silvestre. Actas del VI Congreso del Color. Sevilla. pp: 273-274.
González, A., López, J., Bañón, S., Ochoa, J., Fernández, J.A., Martínez, J.J., Rodríguez, R. (2001). Ornamental use of wild especies of genus Gladiolus. Acta Horticulturae, 598: 59-63.
González, A., López, J., Fernández, J.A., Bañón, S., Franco, J.A., Rodríguez, R. (2001). Algunas especies silvestres del género Gladiolus. Flormarket, 3: 57-63.
Grey-Wilson, C., Mathew, B. (1982) . Bulbos. Ed. Omega. Barcelona.
López, J. (2004). Vertiente Ornamental de Algunas Geofitas Naturalizadas y Silvestres: Especies del Género Gladiolus. Tesis Doctoral. Universidad Politécnica de Cartagena.
López, J., González, A., Sánchez-Gomez, P., Fernández, J.A., Fikri, S. (2003). Adaptation a L’Horticulture ornementale de diverses espeses silvestres et naturalices du genre Gladiolus. PHM: Revue Horticole, 453: 37-40.
López, J., González, A., Bañón, S., Martínez, J.J., Balenzategui, L., Fernández, J.A. (2005). Influence of corm size on the ornamental use of wild species of genus Gladiolus. ISHS Acta Horticulturae, 683: 351-355.
López-Espinosa, J.A., Sánchez Gómez, P., Carrión Vilches, M.A., Hernández González, A., González Benavente-García, A. (2003). Revisión taxonómica y aportaciones corológicas para el género Gladiolus L. (Iridaceae) en la Región de Murcia. Anales de Biología, 25: 29-36.
López-Espinosa, J.A., Sánchez-Gómez, P., Carrión, M.A., González, A, y López, J. (2002). El género Gladiolus en la Región de Murcia. Ecología, distribución y posibles usos ornamentales. Agrícola Vergel, 250: 588-593.
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Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.