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Nombre científico
Tamarix africana Poir.
Nombre común
Taray, tamarindo, tamariz negro, atarfe
Familia
Tamaricaceae
Descripción
Pequeño árbol o arbusto que normalmente mide de 2 a 4 metros de altura. Corteza de color negruzco. Ramas largas, flexibles y glabras. Hojas muy pequeñas, verdes, agudas y escuamiformes. Las flores se presentan en racimos que crecen en las ramas de años anteriores, y sus pétalos son de un color rosa pálido, casi blanco. Fruto en cápsula de unos 3-4,5 mm de tamaño, que se abre en 3 ó 4 valvas. Semillas diminutas y numerosas, de color marrón muy claro, que poseen un penacho de pelos blancos (3)(1)(7)(4)(5).
Distribución
Aparece distribuida por el oeste de la Región Mediterránea y también en la Región Macaronésica (3). Así mismo se da en Argelia, Túnez y Marruecos. En la Península Ibérica está presente en casi todas las provincias españolas, especialmente en las de clima mediterráneo (5), y con presencia casi nula en provincias del noreste como Galicia, Asturias y Cantabria. Aparece también en las Islas Baleares. En la Región de Murcia aparece diespersa normalmente en márgenes de ríos o de cauces de agua, sobre todo en los tramos altos del río Segura y en los terrenos ricos en pizarras de las proximidades de Lorca (6).
Floración y fructificación
Florece de marzo a abril o mayo (1)(7), y disemina sus semillas de septiembre a octubre (1).
Usos
Los tarays son especies muy indicadas para la formación de paseos bajos y para la formación de setos en taludes y pequeños jardines. En jardines de acompañamiento viario son muy interesantes y de gran valor estético (isletas, glorietas, taludes, medianas, etc.). Igualmente en paseos con amplio bulevar central, avenidas. En parques y jardines puede utilizarse en formaciones arbustivas de gran volumen e incluso formado como árbol aislado, por su calidad estética, o en agrupaciones monoespecíficas o con otras especies de arbustos altos o arbolillos, pero teniendo siempre en cuenta que se trata de especies de copa extendida. En algunas ciudades ya se está utilizando como árbol de alineación en paseos marítimos, pues responde muy bien en zonas afectadas por los aerosoles marinos (2), y con buenos resultados (siempre que se cuide la formación de una copa alta). Los tarays están igualmente indicados, por su gran volumen y forma extendida, para la formación de pantallas industriales combinado con los pinos y otros arbustos igualmente efectivos frente a la contaminación químico y sonora. Puede sustituir a especies alóctonas como el paloverde (Parkinsonia aculeata L.) (316), a las acacias, etc.
Multiplicación
Se reproduce por semilla, pero es recomendable su multiplicación por estaquilla (5) ya que al ser las semillas de tan reducido tamaño, dificultan su manejo (1).
Manejo en vivero
Pueden utilizarse bandejas de alveolos de unos 300 cm3 para plantas del tipo {R1T0}, obteniendo así plantas de unos 15-60 cm de altura (1). Su multiplicación se puede efectuar tanto en vivero como a raíz desnuda directamente en campo (5). Estudios realizados para Tamarix ramosissima (318) en el suroeste de Estados Unidos, dónde existen zonas que poseen también un clima mediterráneo, indican que la especie responde positivamente con el aporte de los nutrientes principales (en este caso fósforo y nitrógeno). En concreto con dosis en torno a 3,85 mg/l de NH4-N, 3,85 mg/l de NO3-N y 5 mg/l de PO4-P en la fertirrigación de las plántulas, se consiguen crecimientos muy rápidos (≈ 9 cm en 43 días) .
Observaciones
Se encuentra catalogada como especie de interés especial según el Decreto 50/2003, 30 mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia.


Bibliografía
Costa Pérez, J.C., Sánchez Lancha, A. (2001). Manual para la identificación y reproducción de semillas de especies vegetales autóctonas de Andalucía (Tomos I y II). Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
García Cruz, A. (2008). El problema de las plantas invasoras procedentes de la jardinería. El caso del Mediterráneo andaluz. Plantflor, 125: 77-80.
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Rosúa Campos J.L., López de Hierro López, L., Martín Molero, J.C., Serrano Bernardo, F.A., Sánchez Lancha, A. (2001). Procedencias de las Especies Vegetales Autóctonas de Andalucía Utilizadas en Restauración de la Cubierta Vegetal. Tomos I, II. Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
Ruiz de la Torre, J., Carreras, C., García Viñas, I., Orti, M. (1996). Manual de la Flora para la restauración de áreas críticas y diversificación en masas forestales. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía (Ed.)
Sánchez, P., Guerra, J., Coy, E., Hernández, A., Fernández, S., Carrillo, A.F. (1998). Flora de Murcia: Claves de Identificación e Iconografía de Plantas Vasculares. Ed. Diego Marín, Murcia. España.
Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.