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Nombre científico
Rosmarinus officinalis L.
Nombre común
Romero, romero blanco, romero albar, romero común.
Familia
Labiatae
Descripción
Arbusto que puede medir hasta dos metros de altura, de tallos erectos y muy ramificados, pudiendo presentar pubescencia los más jóvenes. Hojas muy numerosas, lineares, revolutas, de haz verde y glabro y envés blanquecino por lo tomentoso de su superficie. Las flores presentan simetría bilateral, como las de todas las labiadas, y su corola es pubescente. Puede ser de color blanquecino, azuladas o de un rosa pálido. El fruto es una tetranúcula. La semilla mide de 2 a 2,8 mm y es de un color marrón oscuro (1)(8). Existe una variedad muy utilizada en jardinería (Rosmarinus officinalis var. prostratus hort. romero rastrero) muy parecida al romero común, salvo por su porte, que es rastrero. Sus hojas son lineares y la flor es de color violáceo (2).
Ecología
El romero aparece desde el piso termomediterráneo hasta el horizonte inferior del supramediterráneo, con ombroclimas que varían desde semiárido hasta subhúmedo. Se desarrolla en todo tipo de suelos, aunque prefiere los calizos, permeables y de textura más bien arenosa. Se extiende desde el nivel del mar hasta los 1.500 metros de altitud. En la Región de Murcia aparece en matorrales y espartizales (5). La variedad rastrera se adapta perfectamente a las condiciones de temperatura y precipitaciones propias del clima mediterráneo, y no tolera bien las heladas. Es exigente en luz. Respecto al suelo, al igual que Rosmarinus officinalis, prefiere los suelos calcáreos y sueltos; prefiere una textura franca, un buen nivel de humus y un pH de 6 a 8 (2).
Distribución
R. officinalis se distribuye por toda la Región Mediterránea y por la Región Macaronésica (8). En la Península Ibérica aparece prácticamente por todo el territorio, especialmente concentrada en el litoral mediterráneo. También está presente en las Islas Baleares y en las Canarias. Aparece extendida por toda la Región de Murcia.
Floración y fructificación
Florece en dos periodos distintos: el primero de marzo a mayo y el segundo de septiembre a octubre, recolectándose la semilla mediante ordeño de sus inflorescencias (1). Rosmarinus officinalis var. prostratus hort. florece normalmente de marzo a mayo, aunque si las condiciones climáticas le favorecen puede florecer a lo largo de todo el año (2).
Usos
Se trata de una especie aromática, de gran valor en jardinería y de la que existen un buen número de cultivares, diferentes en cuanto a porte y forma de los tallos y hojas. Es muy utilizada para jardines de acompañamiento viario (glorietas, isletas, medianas, etc.) y es de las más indicadas para formar macizos de arbustos en taludes, pequeños jardines y terrizas de avenidas de nuevo ensanche. Igualmente, tiene gran valor para la formación de setos vivos (monoespecíficos o combinada con otros arbustos similares), independientes o intercalados entre árboles, con exposición soleada. Posee una elevada calidad compositiva para la formación de macizos mixtos (mosaicos) en combinación con otras labiadas como tomillos, lavandas, salvias, candileras, cistáceas, etc., y también combinada con arbustos de mayor talla como mirto, boj, madroño, etc. Va muy bien como seto, ya que además de su denso crecimiento, tolera bastante bien la poda (4). También puede emplearse en macizos, borduras y volúmenes (3). Puede sustituir en jardinería a especies como el Myoporum tenuifolium G. Foster (Transparente), especie rústica que crece ya de manera silvestre en muchas zonas del litoral español (316). La variedad rastrera, debido a su porte, puede utilizarse en borduras colgantes, como ejemplar aislado o bien para tapizar rocallas, macizos, etc. También es idónea para macetas o jardineras (2).
Multiplicación
Rosmarinus officinalis puede reproducirse mediante semilla o por esquejes. No suele necesitar ningún tratamiento pregerminativo, aunque algunos autores indican que sometiendo a las semillas a una estratificación en arena húmeda a 2-3ºC durante de uno a dos meses, pueden verse mejorados los resultados de germinación (1). Respecto al enraizamiento de los esquejes, se han realizado ensayos que confirman que la mejor época es de agosto a octubre, y que si se pretende enraizar fuera de temporada, pueden utilizarse auxinas para favorecer el enraizamiento (331). Otros autores (328)(341) indican que, utilizando esquejes apicales de unos 9 cm de longitud, dejándolos remojar en ácido indolbutírico (AIB) a una concentración de 5.000 ppm durante 24 h se incrementa su capacidad de enraizamiento y se consigue un sistema radical bien desarrollado. Al igual que R. officinalis, el romero rastrero puede multiplicarse tanto de semilla como por esqueje. A unos 18-20ºC de temperatura las semillas germinan en un 95% en un período de 20 días aproximadamente. En vivero puede sembrarse en otoño-invierno, si se hace al aire libre mejor en primavera, repicando dos o tres meses después de la siembra. Puede utilizarse como sustrato turba rubia, fibra de coco y perlita, colocando una semilla por alveolo, de unos 150 cm3. Si utilizamos esquejes es conveniente que sean estaquillas tiernas, de unos 5-7 cm de longitud, de las cuales sólo se dejan las hojas apicales. Se puede emplear AIB para favorecer el enraizamiento. Se entierra un tercio de los esquejes en el sustrato (70% de turba rubia, 20% de turba negra, 5% de perlita y 5% de arena de sílice) y se mantienen a 20-22ºC y con un 85% de humedad relativa (2). Un kilogramo de semillas contiene aproximadamente unas 350.000 unidades (7).
Manejo en vivero
La siembra en vivero puede realizarse en envases forestales de 200-300 cm3, y se recomienda que éstas se hagan lo más temprano posible, en otoño o invierno. Los compradores buscan normalmente plantas de una o dos savias, con 15-20 cm de altura final (1). En cuanto a la fertilización, según algunos ensayos realizados con cultivares de romero ("Majorka rosa" y "Montfort), la mejor combinación de fertilizantes para una buena producción es de 200 mg/planta de nitrógeno, 40 mg/planta de fósforo (P2O5) 200 mg/planta de potasio (K2O) cada 20 días aproximadamente a lo largo del ciclo de cultivo (333). Pueden sustituirse los fertilizantes tradicionales (NPK) por una mezcla de compost y microorganismos, ya que además de obtener unos buenos resultados de crecimiento y desarrollo, se reduce considerablemente la contaminación y los niveles de residuos que la fertilización tradicional ocasiona (329). Para el endurecimiento de la especie en el vivero, si se reduce el riego y el nivel de humedad ambiental respecto a los valores que se manejan al comienzo del cultivo, se consigue una disminución del crecimiento y una mejor regulación estomática, lo que reduce la transpiración, proceso muy importante y necesario a la hora de trasplantar la especie a unas condiciones semiáridas (6). Aunque el romero es una especie medianamente tolerante a la salinidad, se debe tener cuidado con los niveles de salinidad en el agua de riego, ya que una cantidad excesiva conduce a estas plantas a su marchitamiento. Una concentración de NaCl igual o superior a 150-200 mM provoca la muerte de las plantas en cuestión de un mes (330). Debe tenerse también especial cuidado con los niveles de humedad relativa del ambiente si se cultiva en invernadero, ya que un exceso de humedad puede favorecer los ataques fúngicos (concretamente, puede verse afectada por el ataque de Sclerotinia sclerotiorum) (332). R. officinalis var. prostratus hort. no debe regarse excesivamente dado que es una especie rústica y le puede perjudicar el exceso de agua. Tolera cierto grado de salinidad, pero se aconseja, si se está cultivando en maceta, drenar en torno a un 10%. Al mes de la germinación o del enraizamiento, deben repicarse las plantas a macetas de unos 12-18 cm de diámetro, con un sustrato suelto (turba rubia:fibra de coco:perlita:arena lavada en una proporción 2:1:1:1) al cual se le debe añadir un abono de lenta liberación (1-0,8-1 con microelementos) para tres o cuatro meses. Respecto al mantenimiento, una vez en jardín, no necesita a penas fertilización, es suficiente con un par de abonados a lo largo del año. La poda depende del uso posterior de la planta (seto bajo, borduras, etc.), pudiéndose realizar en cualquier época del año (2).
Observaciones
Existen otras especies silvestres de romero, como la que crece en el sur y sureste de la Península Ibérica: Rosmarinus eriocalyx Jord. & Fourr, la cual se diferencia principalmente de R. officinalis en lo tomentoso de sus inflorescencias (4).


Bibliografía
Costa Pérez, J.C., Sánchez Lancha, A. (2001). Manual para la identificación y reproducción de semillas de especies vegetales autóctonas de Andalucía (Tomos I y II). Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
Fernández-Rufete, J., Plana, V. (2007). Utilización en xerojardinería de algunas especies autóctonas de la Región de Murcia. Ed. Consejería de Agricultura y Agua. Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, España.
García Cruz, A. (2008). El problema de las plantas invasoras procedentes de la jardinería. El caso del Mediterráneo andaluz. Plantflor, 125: 77-80.
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Sánchez, P., Guerra, J., Coy, E., Hernández, A., Fernández, S., Carrillo, A.F. (1998). Flora de Murcia: Claves de Identificación e Iconografía de Plantas Vasculares. Ed. Diego Marín, Murcia. España.
Sánchez-Blanco, M. J., Ferrández, T., Navarro, A., Bañón, S., Alarcón, J. J. (2004b). Effects of irrigation and air humidity preconditioning on water relations, growth and survival of Rosmarinus officinalis plants during and after transplanting. Journal of Plant Physiology, 161: 1133-1142.
Semillas Silvestres S.L. (2007). Catálogo de Semillas Autóctonas Ibéricas. Edita: Semillas Silvestres S.L. Córdoba. España. 48 pp.
Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.