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Nombre científico
Juniperus phoenicea L.
Nombre común
Sabina, sabina negral, sabina mora, sabina marina
Familia
Cupressaceae
Descripción
Árbol o arbusto de entre 3-5 e incluso 8 metros de altura, de copa redondeada, densa y ramificada desde la base. Posee un sistema radicular profundo. Ramas algo curvas. Sus hojas son aciculares cuando es joven y escuamiformes cuando son las hojas definitivas, glaucas y de disposición opuesta. Es una especie monoica. Ambos tipos de flores aparecen en conos escuamiformes y poco vistosos. El fruto es un gálbulo con forma globosa y de color parduzco, de unos 8 ó 10 mm de tamaño. Éste contiene semillas en un número de 4 a 9. Las semillas son surcadas y de forma ovada (3) (1) (9) (5).
Ecología
La sabina negral se distribuye desde el piso termomediterráneo hasta el supramediterráneo, con ombroclimas semiárido, seco o subhúmedo (7). Crece principalmente en suelos poco desarrollados, en los cuales acaba constituyendo la vegetación permanente (367), aunque tiene facilidad para desarrollarse sobre cualquier tipo de suelo (4). Su distribución altitudinal comprende desde el nivel del mar hasta los 1.500 metros (5)(7). Resiste bien tanto las heladas como la sequía y el calor (4). En la Región de Murcia se presenta formando parte de pinares, carrascales y sabinares (7).
Distribución
Juniperus phoenicea es una especie mediterránea, apareciendo en el sur de Europa, el noroeste de África y en el suroeste asiático (9). En la Península Ibérica se distribuye de manera concentrada por todo el levante español, llegando a la costa onubense. Se adentra también desde la costa catalana hasta Cantabria. También está presente en la costa del sur de Portugal. Aparece en ambos archipiélagos españoles. Podemos encontrarla en la Región de Murcia desde las sierras litorales hasta las montañas del interior, siempre en litosuelos o roquedos cacuminales.
Floración y fructificación
La floración tiene lugar entre los meses de noviembre y febrero (1) (9). Es la única especie del género que es monoica (3) (1). Su polinización (anemófila) tiene lugar a finales de invierno o principios de primavera (3). La maduración de los frutos es bianual (1) y su dispersión es zoócora. Muchos de los frutos pueden contener semillas estériles (3).
Usos
La sabina puede emplearse para la formación de setos en taludes (como seto natural, a pesar de que no le sientan muy bien las podas), al igual que para el ajardinamiento de terrizas en avenidas de nuevo ensanche o en jardinería de acompañamiento viario (glorietas, isletas, medianas, etc.). Al igual que el enebro, también puede emplearse como ejemplar aislado (2), aunque su crecimiento es lento. Algunos autores la proponen como una alternativa a las acacias (316).
Multiplicación
J. phoenicea se reproduce por semilla, aunque su germinación es bastante heterogénea (1) y lenta, ya que las semillas presentan letargo fisiológico (3). Por tanto es recomendable la aplicación de algún tratamiento pregerminativo, como una estratificación en arena húmeda a 3-4ºC durante dos o tres meses, una prerrefrigeración a 3-5ºC durante tres meses (1) o tratar las semillas con ácido sulfúrico concentrado durante unos 6 minutos (6). Otros autores (3) también proponen el tratamiento con ácido sulfúrico concentrado, pero con mayor tiempo de exposición (30-60 minutos) , aunque en estos casos siempre recomendamos llevar a cabo tests previos con pocas semillas. Las condiciones óptimas de temperatura para la germinación son 10-20ºC de forma alterna, tanto si han sido tratadas previamente como si no se ha hecho (3). Para la conservación de las semillas, según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, éstas deben mantenerse en condiciones de hermeticidad, a unos 3-4ºC y con 4-6% de humedad (http://www.mma.es/secciones/biodiversidad/montes_politica_forestal/recursos_geneticos_forestal/ programas_mejora_genetica/delimitacion_regiones_procedencia/pdf/juniperus_phoenicea.pdf). Un kilogramo de semillas contiene unas 100.000 unidades (8). Se han realizado ensayos sobre la micropropagación de J. phoenicea, los cuales proponen para un obtener un buen enraizamiento (40%) la aplicación durante 5 minutos de ácido indolbutírico (2,4 μM ), para después trasladar los explantes a un medio de cultivo “Olive Medium” (OM). Tras esto las plantas pasan a invernadero en macetas con turba y perlita (3:2), reduciendo progresivamente el nivel de humedad relativa (368).
Manejo en vivero
Para su cultivo en vivero se procede a su siembra en envases forestales de 200-300 cm3 (1), y debe realizarse tan pronto como sea posible (otoño-invierno). La germinación tiene lugar a los 10-15 días siguientes a la siembra, obteniéndose en un periodo de un mes o mes y medio, plantas de 10-20 cm de altura (1). Se deben utilizar de cuatro a cinco semillas por envase porque la germinación no es muy elevada (5). A la hora del trasplante al terreno definitivo es conveniente que las plantas tengan ya dos savias, tardando en asentarse por completo unos tres o cuatro años (5).
Observaciones
En dunas y arenales marítimos aparece Juniperus turbinata Guss., que en la Región de Murcia está en peligro de extinción y aparece en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar. Juniperus turbinata Guss. es tratada en “Flora Ibérica” (Castroviejo, S. et al) (348) como una subespecie de Juniperus phoenicea (Juniperus phoenicea subsp. turbinata (Guss.) Nyman). Se diferencia de la subespecie típica por tener el ápice de las ramas caudado, por ocupar terrenos arenosos y dunas litorales y porque el tamaño de sus gálbulos es algo más grande y de forma más ovoidea. En 2005 la UPCT redactó la propuesta del plan de recuperación de la especie (369). Esta especie ha sido incluida en el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida, siendo catalogada como “en peligro de extinción” (Decreto 50/2003, de 30 de mayo en BORM nº 131 de 10 de junio de 2003). Se encuentra en formaciones de dunas costeras, sobre arenosoles. Suele formar parte de matorrales propios de dunas fijas a base de lentisco (Pistacia lentiscus L.), de espino negro (Rhamnus oleoides subsp. angustifolia (Lange) Rivas-Goday & Rivas-Martínez, de cambrón (Lycium intricatum Boiss.) y de pino carrasco (Pinus halepensis Mill.). En el caso de repoblación en estos ambientes dunares, la procedencia de la semilla debe ser vigilada.


Bibliografía
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García Cruz, A. (2008). El problema de las plantas invasoras procedentes de la jardinería. El caso del Mediterráneo andaluz. Plantflor, 125: 77-80.
García-Fayos, P., Gulias, J., Martínez, J., Marzo, A., Melero, J.P., Traveset, A., Veintimilla, P., Verdú, M., Cerdán, V., Gasque, M., Medrano, H. (2001). Bases ecológicas para la recolección, almacenamiento y germinación de semillas de especies de uso forestal de la Comunidad Valenciana. Banc de LLabors Forestals (Consellerìa de Medio Ambient de la Generalitat Valenciana).
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
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Sánchez, P., Guerra, J., Coy, E., Hernández, A., Fernández, S., Carrillo, A.F. (1998). Flora de Murcia: Claves de Identificación e Iconografía de Plantas Vasculares. Ed. Diego Marín, Murcia. España.
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Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.