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Nombre científico
Phoenix dactylifera L.
Nombre común
Palmera datilera, palmera común, datilera
Familia
Palmae
Descripción
Árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura, cuyo tallo no tiene ramificaciones. Éste está  totalmente cubierto por los restos de las bases de las hojas antiguas. Sus hojas pueden medir varios metros. Son de color verde oscuro, en ocasiones grisáceo. Están cubiertos por una sustancia cérea de color blanquecino y presentan formaciones espinosas en su parte terminal. Es una especie dioica y tanto las flores masculinas como las femeninas son de color blanquecino-amarillento. Éstas se presentan en inflorescencias racemosas acompañadas de grandes brácteas. El fruto (dátil) es una drupa de color amarillo al principio y marrón cuando madura, que alberga una semilla alargada y asurcada en su interior (1)(3)(374).
Ecología
Phoenix dactylifera crece en los pisos termomediterráneo y mesomediterráneo, con un ombroclima de semiárido a seco (2). Es una especie propia de climas cálidos, soporta mal las heladas y en las zonas frías su fructificación se ve mermada o puede ser nula (374). Respecto al suelo, prefiere los terrenos algo húmedos (1) pero bien drenados, aunque puede  soportar encharcamientos durante algún tiempo. Resiste también la salinidad del terreno (374).
Distribución
Al ser una especie que se cultiva desde la antigüedad, no se sabe con exactitud su procedencia exacta. Aparece espontánea en el norte de África y en el suroeste de Asia (1). En la Península Ibérica, sólo en el sureste español crece de forma natural (375).  También aparece en las Islas Canarias. En la Región de Murcia aparece bastante extendida (2).
Floración y fructificación
La palmera datilera es una especie anemófila. Las plantas comienzan a dar frutos a los 6 u 8 años de edad (376). En el sureste español, empieza a florecer de mitad del mes de marzo hasta mediados de mayo (375). Fructifica en otoño (1): comienza en septiembre y termina más o menos en el mes de enero (375).
Usos
La palmera datilera se utiliza ya como árbol ornamental más que como frutal (375). Su esbeltez y su exotismo aportan un extraordinario atractivo estético y toque de distinción a plazas avenidas y calles. También es muy utilizada en jardines zoológicos, Parques-Safaris y Parques Temáticos. En jardines de acompañamiento viario es necesario disponer de espacio suficiente por el volumen y densidad de su copa (sobre todo cuando tiene poca altura), pues puede interferir con la visual del conductor. Resiste la salinidad, la sequía y la contaminación por lo que es muy utilizada en paseos marítimos y como árbol de alineación, aunque en algunos casos se abusa de estos usos lo que reduce su impacto visual. También es frecuente encontrarla formando agregaciones monoespecíficas o mosaicos con otros ejemplares de su misma familia. Cuando la planta es joven y tiene un tamaño reducido, puede emplearse en grandes macetas o jardineras (374).
Multiplicación
Como la especie es anemófila, se tiene el riesgo de que los ejemplares de donde se extraigan hayan sufrido cruzamientos con otras especies del género que estén en las proximidades (376). La extracción de la semilla debe realizarse cuando el fruto está maduro. Se pueden separar las semillas dejando secar los frutos al sol (376). No obstante si se propaga vegetativamente, algunos autores recomiendan tratar los ahijados para potenciar el enraizamiento de los mismos, aplicando un tratamiento basado bien en la aplicación de auxinas (ANA), bien complementando esa aplicación de ANA con catecol (50 ppm), enraizando en ambos casos el 100% de los esquejes (377).
Manejo en vivero
Según “Viveros SPALM”, la siembra se puede realizar sobre el mes de marzo. La primera fase es lenta, generando sobre unas 5 hojas durante el primer año. La siembra puede realizarse en bandejas de alveolos de 200-300 cm3. Cuando se completa la primera fase (sobre el mes de mayo) las plántulas pueden trasplantarse a macetas de 14 cm de diámetro, en las cuales permanecerán durante unos 18 meses hasta que estén listas para su comercialización. Algunos viveristas recomiendan eliminar la cubierta seminal antes de la siembra ya que puede contener inhibidores de la germinación. Para ello se dejan las semillas a remojo durante algunos días y después se les somete a un frotamiento. Tras esto se debe proceder a la siembra directamente, ya que no es recomendable que se sequen del todo. Normalmente la germinación tiene lugar a los dos o tres meses desde la siembra, y por lo general sucede de forma irregular, por lo que se aconseja prolongarlo un tiempo más. La siembra debe hacerse en turba, perlita o vermiculita que esté entre 24 y 30ºC. La humedad del terreno debe mantenerse constante sobre todo durante y después de la germinación (378). Un aspecto muy importante es conocer la procedencia del ejemplar a la hora de su adquisición como plántula o como ejemplar adulto, ya que pueden verse afectados por patógenos que afectan al sistema radicular y se extienden a toda la planta, no manifestándose estos hasta que la enfermedad tiene un estado avanzado (374).    Actualmente la principal plaga que afecta a las palmeras es el escarabajo “Picudo Rojo” (Rynchophorus ferrugineus), la cual está causando un gran despliegue de medidas fitosanitarias. En el sureste español ataca principalmente a P. canariensis y P. dactylifera. Este insecto ataca en su fase de larva, introduciéndose en el tronco de la palmera. Si el ataque tiene lugar en el ápice del tronco, esta parte pierde fuerza y las hojas que emite amarillean o se caen, muriendo la planta en poco tiempo. También se alimentan de las hojas si se encuentran el la parte alta del tronco, o bien crean galerías en su interior, debilitando considerablemente la planta. Las medidas preventivas recomendadas son el empleo de insecticidas microencapsulados, como “Diazinon” 24% en dosis de 0,6% y “Fenitrotion” 40% en dosis de 0,175%, mojando los cogollos y las bases de las hojas en estas soluciones. Para prevenir que el ejemplar sea más vulnerable a los ataques de este insecto deben evitarse o controlarse mejor labores como la poda u otros cortes de formación (382). Otros autores recomiendan el uso de productos como Carbaril o Fipronil mediante inyección directa en los haces vasculares (sistema de “Inyección de Fertinyect”). Las inyecciones deben hacerse alrededor del tronco y equidistantes, debajo de las hojas podadas, en número de cinco a ocho. En ejemplares con un tronco de menos de 30 cm de diámetro se recomienda la pulverización de insecticida (aceite de verano 66% +  1,5 cc/l de fenitrotion 4% ) en la corona de la palmera. Si el diámetro es mayor a 30 cm, deberán aplicarse tanto inyecciones como pulverizaciones (379). Otro posible tratamiento para evitar el ataque de insectos puede ser la aplicación de productos que contengan “Zipermitrina”, o la utilización de algún desinfectante del suelo (fuente: “Viveros SPALM”) También puede verse afectada por el hongo Fusarium oxysporum f. sp. albedinis, el cual ataca al sistema radicular y debilita a la planta rápidamente (380). En cuanto al trasplante, P. dactylifera es una especie de transplante fácil respecto a su capacidad de emitir nuevas raíces. La profundidad del cepellón debe ser igual al diámetro del mismo. El trasplante debe realizarse en una época de fuerte actividad biológica. En el caso del litoral español, éste debe hacerse desde principios de mayo hasta mediados de julio, pudiendo hacerse también si el clima es favorable, en septiembre u octubre (381).
Observaciones
P. dactylifera se encuentra catalogada como especie cuyo aprovechamiento en el territorio de la Región de Murcia requiere la obtención de autorización administrativa previa según el Decreto 50/2003, 30 mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia. Así mismo, el aprovechamiento de esta especie cuando se encuentre en terrenos de propiedad particular que reúnan las características de monte, según lo dispuesto en el artículo 5 de la Ley 43/2003, de Montes, requerirá autorización administrativa de la Consejería con competencias en medio ambiente. Esto se aplicará en todo su ámbito de distribución natural, si bien queda excluida de dicho régimen la recolección de sus hojas y frutos siempre que no conlleve el deterioro de la planta. Uno de los palmerales más importantes del sureste español pertenece a la Región de Murcia y se encuentra en el municipio de Abanilla, que cuenta con unos 7.000 ejemplares de Phoenix dactylifera.


Bibliografía
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Sánchez, P., Guerra, J., Coy, E., Hernández, A., Fernández, S., Carrillo, A.F. (1998). Flora de Murcia: Claves de Identificación e Iconografía de Plantas Vasculares. Ed. Diego Marín, Murcia. España.
Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.