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Nombre científico
Coriaria myrtifolia L.
Nombre común
Emborrachacabras, garapalo, roldón
Familia
Coriariaceae
Descripción
Arbusto semicaducifolio o siempreverde, con tallos de hasta 3 m, los cuales tienen 4 ángulos. Sus ramas son erectas, de corteza gris. Las hojas son simples, de unos 3-5 x 0,8-1,5 cm, opuestas o en verticilos de 3-4, lampiñas y lustrosas, casi sentadas, con forma ovado-lanceolada y el margen entero. Presenta inflorescencias racemosas, dónde las flores son pequeñas y poco vistosas. Rodeados por los pétalos se encuentran 5 frutos secos (aquenios), lenticulares, de unos 4 mm, negros y brillantes, con costillas longitudinales, que no se abren al madurar. Cada uno de los aquenios contiene una sola semilla (3) (11).
Ecología
Crece en las torrenteras, ribazos y setos, a menudo asociada a las zarzas, desde el nivel del mar hasta unos 1.000 m de altitud (3). Tiene gran importancia por diferentes aspectos: ecológico (fijadora de nitrógeno por nodulaciones radiculares de Frankia sp.), para restauración ecológica (posibilidad de uso en reforestación de zonas húmedas) y ornamental (como verde de complemento en floristería y en jardinería) (7).
Distribución
Está presente en el sur de Europa y noroeste de África (11). En la Región Mediterránea, se extiende fundamentalmente por la parte occidental. En la Península Ibérica habita por toda la franja próxima al Mediterráneo, desde Cataluña y Aragón hasta Andalucía, sin penetrar mucho hacia el interior. También está presente en Baleares (3).
Floración y fructificación
Florece de abril a junio y los frutos maduran en verano (agosto y septiembre).
Usos
La coriaria tiene un especial interés ornamental al combinarla con otras especies de porte arbustivo como el mirto, el boj y con algunas labiadas como lavandas, romeros, tomillos, santolinas, etc. También se puede combinar con arbustos de porte alto y de flor (adelfas, retamas, etc.). Es también adecuada para jardinería de acompañamiento viario (glorietas, medianas, isletas, taludes, etc.), junto con bulbosas y herbáceas de flor. Así mismo, puede utilizarse para formar setos de baja altura en espacios abiertos de dimensiones medias o reducidas, o para crear macizos de arbustos bajos entre pies arbolados en paseos y bulevares. Se emplea también en restauración de cauces y riberas. Coriaria myrtifolia es una planta muy tóxica para el hombre(debido a su contenido en heterósidos), por lo que debe ubicarse lejos de zonas de tráfico peatonal y de áreas de juego infantil en parques y jardines. Su uso en medicina, como astringente, es peligroso: se ha utilizado, en pequeñas dosis y bajo vigilancia médica, como excitante respiratorio y para activar la circulación de la sangre (propiedades que pueden deberse al heterósido coriamirtina). Los frutos, machacados en agua, se han usado como insecticida y las hojas para fabricar tinta y para curtir pieles, ya que son ricas en taninos (3). Esta última propiedad ha sido muy utilizada antiguamente para el curtido de pieles en las localidades españolas donde aparece la especie (1).
Multiplicación
Las semillas de C. myrtifolia tienen un bajo porcentaje de germinación, que dificulta su propagación sexual en vivero. Por ello y en base a estudios preliminares (6), se han realizado ensayos donde se confirma el efecto inductor de la germinación por el ácido giberélico en Coriaria: bajo un rango de aplicación de 500 a 2000 ppm de ácido giberélico, se pueden alcanzar valores de germinación de entre el 41 y el 64%. No obstante, estos mismos ensayos apuntan a que la aplicación combinada de ácido giberélico y de un inhibidor de la ruta de las giberelinas como lo es la prohexadiona cálcica resultaría aun más efectivo sobre la promoción de la germinación que la aplicación única de ácido giberélico, por lo que sería interesante seguir en esta línea de investigación (8). Es importante hacer referencia a las condiciones de temperatura e iluminación óptimas para la germinación de C. myrtifolia, las cuales, y según ensayos, se estiman en 12 horas de fotoperiodo y una temperatura alterna de 15ºC/20ºC (6). Sin embargo, C. myrtifolia es una especie cuya reproducción asexual mediante esquejado es perfectamente viable, ya que en los ensayos realizados por la UPCT ha presentado un alto éxito de enraizamiento en todos los tipos de esquejes, sin usar ningún tipo de regulador de crecimiento ni apoyo térmico (9), manifestando así un gran poder de enraizamiento, con valores de entre el 83 y el 100% de esquejes enraizados. Los esquejes de procedencia media y basal han dado valores más altos respecto a los apicales. Los esquejes basales son los de mayor interés para la reproducción de esta especie por este sistema, al desarrollar sistemas radiculares más complejos que los de procedencia media y apical (7). Así mismo, se ha comprobado que las raíces emitidas por los esquejes en tierra del hábitat de la planta nodulan muy frecuentemente con bacterias del género Frankia, obteniéndose hasta un 97% de plantas noduladas (4). Utilizando turba estéril, la nodulación natural es nula en estos ensayos (4). Sin embargo algunos estudios (2), ponen de manifiesto unos porcentajes de nodulación inducida del 100 % aplicando riegos con macerado de nódulos (10 g nódulo/100 ml de agua) o bien riegos con suspensión del suelo del hábitat de la planta (30 g suelo del habitat/litro de agua). Otro aspecto a resaltar es la influencia de la época en la que se intenta el enraizamiento de los esquejes sobre la eficacia del mismo. Los ensayos realizados demuestran que el verano es la peor época para el esquejado de esta especie, ya que se obtienen inferiores porcentajes de enraizamiento, así como menor longitud del sistema radicular, diámetro y complejidad de éste. Invierno y otoño son las mejores épocas para el esquejado; en primavera se obtienen esquejados de calidad intermedia (5). No obstante, aunque en laboratorio se dan óptimos índices de enraizamiento a 20ºC, la temperatura no parece ser un factor demasiado influyente en el enraizamiento, dada la gran facilidad de enraizamiento de los esquejes.
Manejo en vivero
Es importante tener presente el gran desarrollo del potente sistema radicular de la planta a la hora de su cultivo en vivero. Tanto si se cultiva en bandeja forestal como en maceta (precisamente la maceta es más adecuada por el mayor volumen de suelo que ofrece a la planta) el cultivo ha de estar levantado para evitar el enraizamiento de la planta en el suelo, práctica que se da en todos los viveros, pero que para esta especie es de suma importancia.
Observaciones
Repoblaciones de pinar (Pinus radiata) en Nueva Zelanda con sotobosque de Coriaria myrtifolia han visto favorecido su crecimiento por el aporte de nitrógeno que supone la fijación radicular a través de la simbiosis de C. myrtifolia con bacterias del género Frankia (10). Se encuentra catalogada como especie "de interés especial" según el Decreto 50/2003, 30 mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia.


Bibliografía
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Cañizo, A., Rodríguez-Barrueco, C. (1976). Induction of root nodules on Coriaria myrtifolia L. growing in water culture. New Zeland Journal of Botany, 14: 271-274.
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Martínez Sánchez, J.J., Orozco, E., Selva M., Gilabert, J. (1997). Obtención de planta de Coriaria myrtifolia L. en vivero. Ensayos de inducción a la nodulación en sustrato estéril. Montes, 50: 40-44.
Melgares de Aguilar J., González-Martínez, D., Navarro, A., Bañón S., García, F. (2005). Influencia de la estacionalidad en el enraizamiento de esquejes de Coriaria myrtifloia  (L.). Actas Portuguesas de Horticultura, 5: 457-461.
Melgares de Aguilar, J., Martínez-Sánchez, J.J., Pereira, F., Lopes, J., Bañón, S. (2002). Effect of chemical and mechanical treatments on dormancy breaking in Coriaria myrtifolia L. VII International Workshop on Seed Biology. Salamanca, Spain 2002. Actas: 126-127.
Melgares de Aguilar, J., Bañón, S., Martínez, J.J., Fernández, J.A., Balenzategui, L. (2002). Influencia de la topófisis en el esquejado de Coriaria myrtifolia. I Jornadas Ibéricas de Plantas Ornamentales. Junta de Andalucía, Consejería de Agricultura y Pesca. pp. 181-188.
Melgares de Aguilar, J., Navarro, A., Martínez-Sánchez, J.J., Bañón, S. (2004). Efectos de la inhibición de la biosíntesis de las giberelinas sobre la germinación de semillas de Coriaria myrtifolia (L.). Actas da Associação Portuguesa de Horticultura: 167-173.
Melgares de Aguilar, J., Bañón, S., Martínez, J., Fernández, J.A.,  Balenzategui, L. (2003). Influencia de diferentes temperaturas de sustrato y concentraciones de ácido indolbutírico en el esquejado de Coriaria myrtifolia. Actas de Horticultura, 39: 522-524.
Silvester, W.B., Carter, D.A., Sprent, J.I. (1979). Nitrogen imput by Lupinus and Coriaria in Pinus radiata forests in New Zeland. En: Simbiotyc Nitrogen Fixation for Use in Temperate Forestry. (Eds. Gordon, J.C., Wheeler, C.T., Perry, D.A.). Oregon State University, Oregon.
Valdés, B., Talavera, S., Fernández-Galiano, E. (1987). Flora Vascular de Andalucía Occidental. Tomos I, II y III. Ed. Ketres, Barcelona. España.