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Nombre científico
Ziziphus lotus L.
Nombre común
Arto, azufaifo
Familia
Rhamnaceae.
Descripción
Arbusto espinoso y caducifolio que pierde sus hojas en invierno. Se caracteriza por presentar sus ramas zigzagueantes y porque sus estípulas están transformadas en espinas (una recta y la otra en forma de garfio). Suele alcanzar una altura de entre 1 y 4 metros, y sus ramas se entrelazan formando un tejido impenetrable. Posee un porte hemisférico. Sus ramas tienen un color grisáceo-blanquecino. Sus hojas son alternas, ovadas o elípticas, coriáceas y algo lustrosas. En su cara superior tienen tres nervios bien marcados y su borde es festoneado. Las flores son minúsculas y hermafroditas y se disponen en cimas axilares. Son de color amarillo y tienen cinco sépalos, cinco pétalos y cinco estambres. El ovario está inmerso en el disco del receptáculo. El fruto es una drupa globosa, de color marrón-rojizo (de tamaño igual o poco mayor a un guisante) y tiene dos cavidades, en cada una de las cuales va una semilla lenticular y aplastada (3).
Ecología
La especie aparece en el piso termomediterráneo, con un {ombrotipo semiárido} (caracterizado por precipitaciones menores a 450 mm) (5). Se desarrolla en cauces arenosos o pedregosos de ramblas, en márgenes de cultivos y en terrenos nitrificados de cultivos abandonados. El azufaifo es una especie xerófita adaptada a vivir en condiciones de aridez. Para soportar estas condiciones presenta ciertas adaptaciones, como la reducción de la superficie transpirante a través de sus hojas de carácter esclerófilo y un gran sistema radicular que permite a la planta extraer el agua tanto del nivel freático como de las aguas de escorrentía. Otra de las adaptaciones a la sequía es la transformación de sus estípulas en espinas. Respecto al suelo, aparece ligada a suelos ricos en cal, desde calizas en costra hasta margas más o menos salinas. Suele aparecer acompañando a especies como Anagyris foetida, Artemisia barrelieri, Asparagus albus, Ballota hirsuta, Retama sphaerocarpa, Rhamnus oleoides subsp. angustifolia, Ruta montana, etc. (3).
Floración y fructificación
La floración tiene lugar de junio a julio. La maduración de los frutos se produce a final de verano o en otoño (4).
Usos
Es una planta ideal para la formación de setos defensivos más o menos naturalizados. Sus frutos o “artinas” son comestibles, ricos en azúcares (glúcidos) y muy nutritivos. Algunas tribus del norte de África hacen con ellos, una vez secos, harina; teniendo a su vez una buena reputación como planta medicinal. También utilizan su madera en artesanía. De las semillas puede obtenerse un aceite de buena calidad. Con los tallos secos se hacían, en Murcia y Almería, vallas y cercas para la protección de cultivos. Los brotes tiernos pueden servir como pasto para el ganado, al igual que los frutos. Igualmente, puede utilizarse en jardinería de acompañamiento viario (glorietas, isletas, medianas, etc.) tomando la precaución de alejarlo de las zonas de tráfico peatonal. Se ofrece en los viveros entre los árboles de hoja caduca (tal vez como patrón para injertar el azufaifo) (4).
Multiplicación
La propagación por semillas no presenta problema alguno. A temperaturas entre 20 y 30 ºC la germinación es muy elevada (próxima la 100%) (1). En este sentido, el problema reside en la obtención de la semilla, ya que las casas comerciales de semillas suelen vender el hueso del fruto, que en su interior contiene dos semillas separadas por un tabique lignificado. Los ensayos llevados a cabo para la optimización de la germinación de las semillas en el interior del fruto (1) arrojan resultados muy pobres (10.5 %), siendo a altas temperaturas (30ºC) favorables a este proceso cuando la semilla se encuentra en el interior del fruto. Ni la escarificación térmica ni la estratificación fría (tanto seca como húmeda) del hueso han estimulado la germinación de las semillas contenidas en su interior. La cantidad aproximada de frutos contenidos en un kilo es de 3.000 (6). Respecto a la propagación por esquejes, los ensayos de enraizamiento realizados no han sido exitosos (1). Se siguen realizando ensayos para la persecución de este objetivo utilizando esquejes basales y concentraciones de ácido indolbutírico de 25 ppm durante 48 horas a unos 25ºC ya que en estas condiciones aparece ya la formación de callo. Se están utilizando técnicas in vitro para la multiplicación de especies con baja tasa de germinación, como ocurre con el arto. El riesgo de las mismas radica en que, al crear clones, la diversidad genética intraespecífica de la población puede disminuir. De cara a futuros refuerzos poblacionales, sería interesante la producción de plantas a partir de semillas o por procedimientos vegetativos, en viveros de la DGMN, utilizando semillas pertenecientes al área de distribución del azufaifo en la Región de Murcia (3).
Manejo en vivero
Uno de los problemas que presenta el cultivo de esta especie en vivero es el escaso desarrollo radicular en los alvéolos de las bandejas forestales. Por la propia naturaleza de la especie, la raíz principal tiende a desarrollarse en profundidad, creciendo escasamente las raíces laterales, lo que origina que el cepellón se desmorone en el momento del transplante. Ensayos llevados a cabo en la ESEA “Tomás Ferro” de la UPCT han demostrado que la utilización de sustratos de base mineral (tierra) permite un mejor desarrollo de las raíces que la turba (1). Se hacen necesarios nuevos estudios sobre la influencia del tipo de sustrato sobre el desarrollo radicular, con el fin de optimizar el manejo en vivero de esta especie. Respecto a los programas de conservación y repoblaciones efectuadas con azufaifo, cabe mencionar que, en las zonas más óptimas, según datos de la DGMN, conviene plantar entre 26 y 68 pies/ha, con el fin de conseguir una ocupación del 3% de la superficie por parte de esta especie, siendo octubre la mejor época para llevarla a cabo (3).
Observaciones
El arto es un arbusto característico de las zonas más áridas del sudeste español y reemplaza como vegetación natural a los pinares de pino carrasco allí donde no llueve lo suficiente para que se desarrollen estas masas forestales. Los grandes ejemplares forman lo que se conoce como “Islas de Recursos” creando un microclima más benigno, reteniendo mucho volumen de material suelto y enriqueciendo el suelo; ello favorece al desarrollo de otras especies vegetales. Sirve de refugio a numerosas plantas y animales, ya que sus tallos en zig-zag y los dos tipos de espinas la hacen inaccesible. Es una planta resistente y difícil de erradicar cuando invade los barbechos (3). Se encuentra catalogada como especie "vulnerable" según el Decreto 50/2003, 30 mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia (2).


Bibliografía
Conesa Noguera, O.R. (2006). Métodos de Propagación Sexual y Vegetativa de Ziziphus lotus (L.): Ensayos de germinación de semillas y enraizamiento de esquejes. Proyecto Fin De Carrera, Universidad Politécnica de Cartagena. 148 pp.
DGMN. (2003). Cuaderno de campo: el azufaifo. Boletín Informativo del Parque Regional El Valle y Carrascoy, 4: 8.
DGMN. (2004). La supervivencia del azufaifo en Murcia. Murcia en Clave Ambiental, 3: 32-37.
López, G. (2004). Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. 2ª edición. Ed. Mundiprensa, Madrid.
Rosúa Campos J.L., López de Hierro López, L., Martín Molero, J.C., Serrano Bernardo, F.A., Sánchez Lancha, A. (2001). Procedencias de las Especies Vegetales Autóctonas de Andalucía Utilizadas en Restauración de la Cubierta Vegetal. Tomos I, II. Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente.
Semillas Silvestres S.L. (2007). Catálogo de Semillas Autóctonas Ibéricas. Edita: Semillas Silvestres S.L. Córdoba. España. 48 pp.